domingo, 20 de abril de 2014

Derechos fundamentales.

Artículo 13: Todas las personas nacen libres e iguales ante la ley, recibirán la misma protección y trato de las autoridades y gozarán de los mismos derechos, libertades y oportunidades sin ningún tipo de discriminación por razones de sexo, raza, origen nacional o familiar, lengua, religión, opinión política o filosófica.


LA DISCRIMINACIÓN EN COLOMBIA

En Colombia la discriminación va mucho más allá de la conocida y perjudicial discriminación racial contra los afrodescendiente, pues ésta también se presenta contra otros grupos étnicos como los indígenas, campesinos, y otros grupos raciales que se fueron desarrollando debido al mestizaje. Existen además otros tipos de discriminación como la discriminación social o el Clasismo, es decir la discriminación según la clase social a la que se pertenece, el barrio donde se vive, la forma de vestir, el acento, la ciudad de origen, el nivel de educación, la universidad en donde se estudió, el apellido, etc. A esta se suma también un término poco usado por los académicos de la discriminación, y es el llamado Servilismo o la enseñanza de comportamientos similares al de los ‘siervos’ y ‘criados’ de la época colonial, fomentados por tradiciones familiares y culturales e impulsados diferentes grupos sociales para inculcar respeto.
Vídeo: Discriminación racial. 



Racismo: 
Hoy día la discriminación racial contra los afrodescendientes no es la única discriminación pues también se presenta en las ciudades discriminación racial contra las personas con apariencia indígena que vivan en la ciudad, o que tengan piel oscura o contra los que tiene apariencia campesina.
Existe en Colombia una organización que vigila y realiza estudios sobre la discriminación racial, El Observatorio de Discriminación Racial de la Universidad de los Andes. http://www.odracial.org
Vídeo: Discriminación racial contra afrodescendientes en Colombia.



Discriminación social: 
El Clasismo es la discriminación según la clase social a la que se pertenezca. En Bogotá como en muchas otras partes las clases sociales están clasificadas como “alta”, “media” y “baja”. Así mismo existe otra clasificación y depende de donde está ubicada la casa en donde se vive, a lo cual se le llama el Estrato Residencial (o social). De esta manera una persona puede ser discriminada por el barrio donde vive o por la clase social a la que pertenece. Las Clases sociales también son clasificadas de acuerdo a su posición dentro de la economía: la clase obrera, la gente de cuello blanco, la gente de cuello azul.
Vídeo: Discriminación por estrato social.



Discriminación social por tener estudios en el exterior o por haber vivido en el exterior: 
En Colombia existe la costumbre de alabar a aquellos que han hecho estudios en el exterior o por el sólo hecho de haber vivido en el exterior. A esto se suma el hecho de que el ‘recién llegado’ maneje otro idioma. No importa que la persona haya estudiado en la universidad más mediocre de Europa o Estados Unidos, el sólo hecho de haber estudiado en los Estados Unidos o en Europa es lo que vale.



Discriminación social en las universidades: 
Las universidades han ayudado muchísimo a aumentar el nivel de desigualdad en Colombia, especialmente las universidades privadas más costosas como la Javeriana, la de los Andes, la del Rosario, debido a que los costos de matricula son tan altos que solo pueden ser pagados por familias pudientes o de clases acomodadas. Estas universidades son más costosas que incluso muchas universidades en Estados Unidos o en Europa. En Bélgica la matricula de cualquier carrera, ingenierías o medicina, El costo tan exagerado de las universidades privadas colombianas crea mayor desigualdad, pues si fueran más equilibrados existiría mayor diversidad en la educación.



Discriminación contra la mujer: 
La realidad de Colombia constata de manera asombrosa esta tendencia estructural a la desigualdad, la discriminación, la mayor explotación, la invisibilización de las mujeres con su correspondiente en la ausencia de justicia y equidad social.
Es tan abrumadora la situación que viven las mujeres que la ONU hace una semana exigió del Gobierno nacional una protección especial a sus derechos. Y esta realidad nos llama a actuar para transformar esas situaciones de la sociedad, las cuales indudablemente se han hecho más profundas, desde cuando entro a reinar en el país el capitalismo en su versión neoliberal.



Discriminación hacia las personas en situación de discapacidad: 

La persona con discapacidad es aquella que tiene deficiencias o diversidades funcionales que, al enfrentarse con barreras sociales, ve limitada o anulada su participación plena y efectiva en la sociedad en igualdad de condiciones con las demás personas que la componen. En ese sentido la discapacidad es la interacción entre las deficiencias o diversidades funcionales de una persona y las barreras o limitaciones que impone determinada organización social.

Vídeo: Discriminación a discapacitados en Colombia.



La discriminación a las tendencias sexuales:
La homofobia se manifiesta en una negación de la existencia de personas con orientaciones sexuales diferentes a la heterosexual, en un rechazo al relacionamiento con estas personas y, usualmente, con actitudes discriminatorias y violación de derechos.

· Hasta 1982 era delito ser homosexual en Colombia.

· Hasta 1992 se consideraba la homosexualidad como una enfermedad en nuestro país.

· Sólo el 10 por ciento de la población asume ser homosexual de acuerdo con cifras reportadas por Colombia Diversa.

· Todavía se cree erróneamente, que los homosexuales son personas que necesitan “ayuda” para “enderezar su camino” y que son un peligro para los demás: niños y niñas, jóvenes, para la religión e incluso para la ley.

La homofobia se manifiesta en una negación de la existencia de personas con orientaciones sexuales diferentes a la heterosexual, en un rechazo al relacionamiento con estas personas y, usualmente, con actitudes discriminatorias y violación de derechos. 


Vídeo: Se registró en Colombia 280 crímenes por homofobia entre 2010 y 2011



Servilismo: 
El Servilismo son aquellas viejas costumbres de los ‘criados’ y ‘siervos’, heredadas de la colonia, que se traspasaron a través de las generaciones. 
Esta costumbre se ha ido fortaleciendo como tradición familiar aumentando cada vez más la desigualdad social, ya que a los niños se les inculca de manera ingenua, enseñándoles una serie de comportamientos y expresiones para que adquieran “buenos modales” y aprendan como deben dirigirse a los “superiores”, “patrones” o “jefes”, con expresiones típicas como “No Señor”. Si Señor”,”No Señora”,”Si Señora”,”Sumercé”,”Don”,”Doña”,”Doctor”,”Doctora”. Estas expresiones o tradiciones y comportamientos servilistas fueron heredadas de la época del colonialismo y la esclavitud y aún siguen vigentes hoy en día. El servilismo se enseña en Colombia como parte de las tradiciones familiares y culturales para inculcar respeto y buenos modales dentro de la familia pero termina repercutiendo también en el futuro en el entorno laboral y social y en la mentalidad clasista de la sociedad.



PAPEL DEL GOBIERNO CONTRA LA DISCRIMINACIÓN

En Colombia, las reflexiones sobre la discriminación han estado estrechamente asociadas al tema del derecho a la igualdad, la que a su turno, es reconocida en la Constitución de 1991 no sólo como un derecho sino también como un valor y un principio; con base en este reconocimiento, el Artículo 13 consagra: "Todas las personas nacen libres e iguales ante la ley, recibirán la misma protección y trato de las autoridades y gozarán de los mismos derechos, libertades y oportunidades sin ninguna discriminación por razones de sexo, raza, origen nacional o familiar, lengua, religión, opinión política o filosófica". Posteriormente, una de las sentencias de la Corte Constitucional precisó la definición de discriminación añadiendo que el carácter de una conducta, actitud o trato discriminatorio podía ser consciente o inconsciente (Defensoría del Pueblo, 2005). 

Pese a los avances normativos que se han dado en Colombia, el tema de la discriminación sólo ha comenzado a ser objeto de debates políticos y académicos desde una fecha muy reciente. El reconocimiento político al problema de la discriminación así como la importancia que se le empieza a conceder en el espacio público, es bastante nuevo. Igualmente actual es la referencia a la falta de conciencia pública y al desconocimiento generalizado de las carencias, pero también de los derechos de las poblaciones y grupos discriminados. Y es aún bastante inédito el reproche que se hace a estos grupos por no defender activamente sus derechos en el espacio público o de carecer de capacidad organizativa, con el fin de exigir el cumplimiento de la legislación vigente a este respecto.

¡NO A LA DISCRIMINACIÓN!







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